Agradecimiento

"Agradece a Dios todos los días por las cosas buenas que nos da..."

sábado, 15 de diciembre de 2012

Lo que debes saber de los Oídos de nuestros perros felices¡¡¡


El oído del perro. Función del oído. Cuidados básicos del oído del perro.

El oído, junto con el olfato, es uno los órganos más desarrollados que tiene el perro. La capacidad auditiva de los perros les permite captar ruidos tan leves que son imperceptibles para nosotros los humanos, así como aquellos emitidos a una frecuencia mucho más alta. 

FUNCIONES:
Las funciones del oído son las de la audición y la del equilibrio. Para mejor comprender estas funciones es preciso conocer de un modo resumido las estructuras (anatomía) y funciones (fisiología) del mismo.
El oído se divide en tres porciones: (1) Oído externo, (2) Oído medio y (3) oído interno. El oído externo, lo forman el pabellón auricular (oreja) y el conducto auditivo externo, que desciende en vertical y después cambia de dirección siguiendo en horizontal , hasta llegar al Tímpano . El oído medio esta formado por la Tímpano (ó Membrana timpánica), unos huesecillos (de pequeño tamaño), ligamentos, músculos y un tubo de comunicación con la orofaringe llamado Trompa de Eustaquio, y que sirve para igualar la presión del aire a ambos lados del tímpano. Por ultimo el oído interno lo constituyen unos canales semicirculares y el conocido Caracol, y que serán los responsables en última instancia de las funciones de la audición, de la coordinación del equilibrio, de sincronización de los movimientos oculares.
De toda esta compleja estructura, la Oreja junto con el conducto auditivo externo, son las estructuras anatómica más externas y visibles y donde podremos encontrar síntomas o señales anómalas en el caso de que nuestra mascota padezca de un mal. Las orejas de los carnívoros son de formas y tamaños muy variables y en muchos casos tiene formas características de una(s) determinada(s) raza(s).  La parte exterior esta cubierta por pelo que suele ser del mismo tono o color que el resto de su pelaje. También se presenta pelo en la cara interna de la oreja, aunque este esta dispuesto más dispersamente.  A su vez, las  orejas pueden estar dispuestas sobre el cráneo de un modo erecto, doblado o colgante.

CUIDADOS BÁSICOS:

PREVENCIÓN
Si tenemos presente que las otitis pueden llegar a representar un 15-20 % de las consultas veterinarias, ¿Qué medidas podemos utilizar para minimizar los riesgos de que nuestras mascotas, padezcan esta enfermedad?
La afecciones del oído externo, reciben el nombre genérico de otitis y se acompañan de síntomas diversos, entre los que cabe destacar: el animal se rasca la oreja u orejas más de lo habitual, las sacude constantemente en un inútil esfuerzo de sacar de su oído un cuerpo extraño, a veces se queja cuando le vamos a acariciar en las orejas, se frota constantemente con sofás, alfombras, presencia de una secreción procedente del conducto auditivo, de aspecto, color y olor anormal y, que a veces al sacudirse elimina y salpica. El mal olor suele ser la primera apreciación.
La aparición de estos síntomas ó señales nos deben hacer pensar en una posible otitis, y si esto ocurre es importante solucionar el problema cuanto antes, ya que sabemos las funciones orgánicas que se encuentran comprometidas en caso de que el proceso se haga crónico.
Existen una serie de factores predisponentes a las otitis como son: razas de orejas caídas, estrechez del conducto, exceso de humedad (por el clima o perros que nadan), presencia de pelos en el canal auricular, tendencia a las seborreas o cuidados inapropiados. Como causas de una otitis, tenemos: Cuerpos extraños, parásitos, microorganismos, enfermedades víricas, enfermedades auto-inmunes, hipersensibilidad, desórdenes de la queratinización  y desórdenes glandulares
La humedad es una causa predisponente, por lo que cuando bañemos a nuestro perro, tenemos que evitar que le entre agua en el oído,  colocando unas pequeñas bolas de algodón en los conductos. Secar las orejas después del baño o de nadar. En el caso de que hubiese entrado agua y el perro se sacudiese más de lo normal, y si sabemos que el oído no padece de enfermedad conocida por las visitas realizadas al veterinario, podríamos utilizar una solución ótica que contenga un agente secante.
Los cuerpos extraños, representan otra de las posibles agresiones al órgano del oído, ya que provocan irritación y, posteriormente infección. Frecuentemente determinados restos vegetales (espigas sobre todo) pueden engancharse en los pelos de los orejas y caer al conducto auditivo.  En el caso de las espigas, estas avanzan o se afianzan hacia el interior con cada movimiento que el animal hace por desprenderse del cuerpo extraño. Por ello cuando volvamos de un paseo por una zona ajardinada, hemos de cepillar a nuestra mascota y prestar especial atención a los oídos y a los dedos de las cuatro extremidades, para eliminar cualquier rastro de restos vegetales.
La falta de aireación por presencia de un exceso de pelo en el conducto auditivo, es también causa predisponente. Así, razas como Caniches y Schnauzer, entre otros, están predispuestos a padecer de otitis, máxime cuando muchas veces son objetos de especial atención durante los baños periódicos en las peluquerías caninas y proceden a la extracción de dichos pelos. Esta eliminación del pelo del conducto auditivo debe dejarse como última opción de higiene, y siempre que se realice será con las máximas medidas de higiene, ya que cuando tiramos de dichos pelos, se derrama el contenido de los folículos pilosos al interior del conducto auditivo, y este contenido es un formidable "caldo de cultivo" para los gérmenes. En los casos de presencia de nudos de estos pelos en el conducto auditivo, puede estar indicado proceder a su extracción pero siempre con las medidas sanitarias precisas.

LIMPIEZA DEL OÍDO.
Las orejas y oídos no precisan de una limpieza diaria; además de realizar una inspección habitual sobre todo como hemos indicado anteriormente después de haber estado paseando en zonas de hierbas o arbustos, bastará con una limpieza cada 15 días, es decir, dos ves al mes. Es normal que se produzca una ligera secreción ceruminosa en los conductos auditivos. Para limpiar el interior de la oreja podemos utilizar toallitas especificas para ello, o bien una gasa impregnada de aceite de parafina y para eliminar el exceso de cerumen del conducto auditivo utilizaremos una solución ótica de limpieza (Otoclean ®, Epi-Otic ®) El modo de aplicarlo es el siguiente: Instilar unas gotas en cada uno de los conductos auditivos, dar un suave masaje en la base de la oreja para ablandar el cerumen. Deje que se sacuda el animal (se recomienda hacer esta operación en el exterior y con ropa informal) y, al cabo de unos minutos limpie con una toallita la entrada de los conductos auditivos.


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